Pide disculpa pública gobierno de cabeza de vaca por masacre de valles de Anáhuac en Nuevo Laredo

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“Aceptamos su arrepentimiento, aceptamos que reconozcan su agravio, que reconozcan su error y su equivocación que nos cambió la vida, que nos trastorno y nos destrozó para siempre, en el nombre de Jesucristo nuestro señor, rey de reyes, señor de señores, les perdonamos: sacerdote Carlos Ramírez Moreno”

Por: Staff | 12 de agosto de 2022 | #NuevoLaredo #Tamaulipas #FGJT #CODHET

El gobierno de Tamaulipas, a través de la Secretaria de Seguridad Pública (SSP), realizaron un acto de disculpa pública en el municipio de Nuevo Laredo, aceptando la responsabilidad del grupo de operaciones del Centro de Análisis, Inteligencia y Estudios de Tamaulipas (CAIET), por la masacre de Valles de Anáhuac ocurrida el pasado 5 de septiembre del 2019.

“El gobierno del Estado a través de la Secretaria de Seguridad Publica reconoce la falla en el actuar de los integrantes del estado, y ofrece una sentida y formal disculpa pública, a las y los familiares de las víctimas, reconocemos que estos elementos de la Secretaria incurrieron en errores e inobservancia de la normatividad que regula parámetros y limites en el ejercicio de sus funciones lo cual derivo en la lamentable perdida de la vida” dijo José Rafael Rivas Valdez Coordinador general de operaciones de la Policía Estatal Acreditable de la Secretaria de Seguridad Pública.

Se reconoció la violación a los derechos humanos de las víctimas por parte de integrantes de la Secretaria de Seguridad Pública del Estado, los que actuaron de forma unilateral, ilegitima e indebida alterando indicios de los hechos y colocando diversos elementos para la fabricación de un supuesto hecho delictivo.

“Hoy los funcionarios actuales de la Secretaria de Seguridad Publica, acudimos responsablemente a esta disculpa pública y asumimos el deber y convicción institucional de reconocer las irregularidades y errores que cometieron los elementos policiales involucrados y las decisiones unilaterales que tomaron para pretender librar las responsabilidades penales de estos actos” añadió el Coordinador general de operaciones de la Policía Estatal Acreditable de la Secretaria de Seguridad Pública.

Familiares de las victimas de la masacre de Valles de Anáhuac, reconocieron la importante labor realizada por el activista Raymundo Ramos Vázquez, Presidente del Comité de Derechos Humanos, quien ha acompañado a las víctimas y tras las primeras dudas, se recabaron informaciones que revelaron que no hubo persecución ni enfrentamiento, en realidad se trató de una masacre.

“Un requiso para ser perdonado es sentir arrepentimiento y hoy las familias aceptamos su arrepentimiento, aceptamos que reconozcan su agravio, que reconozcan su error y su equivocación que nos cambió la vida, que nos trastorno y nos destrozó para siempre, en el nombre de Jesucristo nuestro señor, rey de reyes, señor de señores, les perdonamos” declaró el sacerdote Carlos Ramírez Moreno representante de los familiares de las víctimas.

Familiares le señalaron a las autoridades presentes, que se pudo evitar tanto sufrimiento y dolor, si desde los primeros días, o semanas hubieran reconocido el mal actuar de los elementos policiacos, pero tuvieron que pasar dos años con once meses, para que se diera este acto.

“Es muy trascendente que el gobierno del estado de Tamaulipas ofrezca estas disculpas publicas por los hechos ocurridos, reconociendo que se cometieron graves violaciones a los derechos humanos de las victimas y que estas violaciones causaron un daño irreparable para las familias” manifestó en su discurso Jesús Peña Palacios Representante Adjunto de la Oficina de la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en México.

HECHOS:

El 5 de septiembre de 2019 las autoridades de Tamaulipas anunciaron que elementos de la policía estatal y de la Sedena habían abatido a ocho miembros de un grupo armado tras un enfrentamiento.

Posteriormente, sus familias y el Comité por los Derechos Humanos (CDH) de Nuevo Laredo presentaron videos, fotos y testimonios con los que sostenían que las víctimas fueron llevadas al lugar a la fuerza, torturadas y luego vestidas con uniforme militar para presentarlas como sicarios. Allí mismo fueron ejecutados, según estos testimonios.

“El 5 de septiembre en este lugar la autoridad anunció que en un enfrentamiento habían abatido a ocho integrantes de una célula criminal. Esta información la dio a conocer el gobierno de Tamaulipas. Nos decían que esos integrantes del crimen organizado se habían enfrentado con la policía estatal y con el ejército. Y entonces muchas familias que empezaron a ver la noticia a través de las redes sociales pusieron en duda esa versión”, dijo Raymundo Ramos, presidente de la Comisión por los Derechos Humanos de Nuevo Laredo, la ONG que acompaña a las familias de las víctimas.

Los nombres de las víctimas eran Wilbert, de 20 años; Jennifer, de 21; Severiano, de 34, Juana Yetzel, de 20; Enrique, de 20; Cindy Esmeralda, de 39; Luis Fernando, de 19 y José Daniel, de 19.

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